El turismo que viene

Desde el pasado mes de marzo nuestra vida ha cambiado completamente. Nuestra movilidad se ha visto limitada e incluso restringida en ciertos momentos. Hemos comenzado a trabajar desde casa. Nuestros hijos tienen video clases. Nos vemos en la obligación de usar mascarillas y usar a cada instante hidrogeles. No podemos reunirnos en lugares cerrados si no mantenemos la distancia de seguridad. Toda nuestra vida anterior ha desaparecido.

Y dentro de todos estos cambios ¿qué pasa con el turismo? En primer lugar está claro que al limitar la movilidad e instaurar medidas que limitan nuestra forma de interrelacionarnos con los demás a muchos no se le ocurre que sea el mejor momento para viajar y poder disfrutar de unas vacaciones como estábamos acostumbrados a hacer.

Consecuencia: Se ha reducido drásticamente el número de pernoctaciones a nivel mundial en establecimientos hoteleros y extrahoteleros.

A pesar de las muchas medidas y protocolos adoptados por las empresas del sector turístico y de ocio para ofrecer unas estancias seguras, no han conseguido atraer a los turistas que en una situación normal hubieran disfrutado de vacaciones en una año como este. Sin hablar de las trabas que el resto de países han puesto para que sus ciudadanos viajaran a nuestro país.

Entre las trabas diplomáticas, las limitaciones establecidas, el miedo a contagiarse, etc. la previsión para este sector en este 2020 son de ruina total.

Sin embargo tenemos que decir que el alquiler de viviendas con fines turísticos y los establecimientos en zonas rurales se han visto menos afectados por esta espantada de turistas por la idea de seguridad al ser alojamientos más independientes, que evitan el contacto social y al ser zonas menos masificadas que las playas en temporada estival. Vamos a ver como se sigue comportando este sector con la entrada del otoño. Esperemos que alguien se salve de todo esto, o al menos sobreviva de mejor manera.

Y para un futuro próximo ¿qué haremos? ¿Viajaremos con todas estas limitaciones? ¿Nos acostumbraremos a disfrutar de los viajes dentro de esta nueva vida que nos está tocando vivir? o ¿Seguiremos evitando viajar y disfrutar del ocio hasta que llegue la ansiada vacuna?

El tiempo nos dará la respuesta. Esperemos que todo vaya calmándose y vaya habiendo una necesaria certidumbre, imprescindible para que se dé una planificación turística tanto para los clientes como para las empresas y trabajadores del sector turístico tan damnificado con esta pandemia.